sábado, 27 de junio de 2026

Cierra los ojos a las cosas de este Mundo...


Un día escuché esta frase: "Si no apartas las distracciones de tu vida, ellas te apartarán de tu camino".

¡Cuánta razón tiene! Nos jugamos mucho como para perder el tiempo mirando fuera, y descuidado el susurro de nuestros guías y maestro interior.

Vivimos en permanente amnesia colectiva, olvidando nuestro propósito divino.

Hay que despertar del letargo y cumplir con el propósito de nuestra alma, pues el planeta está cambiando rápidamente y nosotros con él.

* * * 

(Maiga Gómez)


 

lunes, 22 de junio de 2026

Obsérvate

 


Esta imagen expresa muy bien aquello de ver la vida como "una botella medio llena o medio vacía". Algunas personas se preguntan... ¿Porqué estoy Sol@? ¿Por qué Nadie me llama...?

Y entonces les contesto: ¿Será que te has vuelto un poco cascarrabias? ¿Será que hablas y hablas... pero No escuchas ni sientes Verdadera Empatía por la persona que tienes delante? ¿Será que tus manías llegaron a ser más importantes que el disfrute de la vida?

Como dice el refrán: "más puede una gota de miel que una cucharada de vinagre". Si te has vuelto un cactus... No te extrañe que la gente huya de ti. Obsérvate y cambia, pues como dice la escritura: "El árbol bueno atrae a las aves del cielo", las cuales se sienten a gusto junto a él, pues encuentran cobijo y buena energía.

Haz a los otros, lo que te gustaría que hiciesen contigo. Esta es la Ley Suprema, la única Ley.


domingo, 14 de junio de 2026

¡ELÍGETE!

 


Dice un refrán: "¿A dónde va Vicente... A dónde va la gente?"
Con la actualización de energías tan potente que están entrando en el planeta ahora mismo, y que alcanzará su máximo en Agosto... Es urgente que entres dentro de ti mismo de una vez, escuches a tu yo Superior y realices el plan de tu alma: lo que has venid a hacer aquí, y dejes de seguir el camino de "otros". Deja de ser un seguidor y conviértete en el gerente de tu propia vida.

No queda mucho para la ascensión planetaria, cada uno irá al lugar que le corresponda, según su frecuencia alcanzada. es Evolución natural y Selección de la humanidad. Ya no hay tiempo así que no te confundas de puerta, tras cantos de sirena... Busca tu propia verdad.

* * * 
Maiga Gómez

jueves, 11 de junio de 2026

¡RESCÁTATE!

El otro día, me topé con esta señal en una frase: 

"Ser Nadie,

es recordar que ya eres Todo.

La Puerta se disuelve

porque nunca existió.

La única cárcel

era el Personaje...

Y al soltarlo,

Vuelves a casa".

 

sábado, 6 de junio de 2026

El día que mi conciencia se desenchufó...



 El día que mi conciencia se desenchufó: 

(Y porqué le perdí el miedo a la muerte)


La pequeña muerte: Cuando el cuerpo decide regresar a casa

El pasado 3 de Junio, una ciática insoportable me llevó directa a urgencias. El protocolo fue rápido: dos inyecciones, una para desinflamar el nervio y otra para aplacar el dolor.

Me quedé de pie mientras me las ponían. Pero al sentir el segundo pinchazo, un aviso recorrió mi cuerpo. El dolor cedió su espacio a un mareo denso y repentino: solo alcancé a decir en voz alta:

-Me mareo, me mareo...

Lo que sigue a esas palabras es un vacío. Un fundido a negro. Esos segundos simplemente no existen en mi conciencia.

Cuando volví en mí, el escenario había cambiado por completo. Ya no estaba de pie; me encontraba en una camilla en posición horizontal, rodeada por el médico y la enfermera que intentaban reanimarme. El regreso fue lento: La visión borrosa, voces que llegaban como ecos lejanos y un sudor frío que me recorría todo el cuerpo.

El sutil interruptor de la existencia

En ese instante de confusión, me asaltó un pensamiento: qué rápido se desenchufa la conciencia del cuerpo. Ocurre sin previo aviso y sin pedir permiso. En un segundo eres un ser sintiente y al siguiente, cuando las constantes vitales caen, no eres nada. Nos convertimos en un fardo inerte, un ropaje vacío que necesita de manos ajenas para regresar al aquí y al ahora.

A lo largo de mi vida, esto me ha sucedido muchas veces. Desde pequeña, cuando el pediatra me sacaba sangre por primea vez, descubrí que mi cerebro tiene esa peculiar manera de reaccionar. No es algo que yo busque voluntariamente; es un mecanismo instintivo, un interruptor de emergencia que mi propio cuerpo decide pulsar ante el dolor o el impacto.

Por eso, al despertar, me sentí tranquila. Estoy acostumbrada. es más, desperté con una sonrisa, ajena a la tensión que se respiraba en la sala. Sin embargo, esta vez el regreso tuvo un matiz diferente.

Cruzar la puerta sin drama

Mientras me recuperaba, empecé a reflexionar sobre lo mucho que se parece el desmayo a la muerte física. decidí llamarlo "la pequeña muerte". al fin y al cabo, el proceso es idéntico: el cerebro desconecta el cuerpo y, simplemente, desapareces de esta realidad.

Morir, pensé, tal vez no sea más que eso: cerrar los ojos en un sitio y abrirlos en otro. Salir de una habitación, para entrar en la siguiente.

Si lo miras así, se le quita el dramatismo al asunto. Es el mecanismo más natural del universo. Nuestro diseño biológico y espiritual sabe perfectamente lo que tiene que hacer: desconectarse de esta experiencia terrenal cuando llega el momento, como quien apaga una lámpara al terminar el día, para regresar al verdadero hogar. 

Por primera vez en mi vida, despojada de todo artificio en esa camilla de hospital, sentí que le perdía el miedo a la muerte. Me miré por dentro y me dije: estoy lista si ese momento llegara.

Porque al final, el tipo de muerte no importa. Solo es una puerta más que cruzamos para volver a casa.

* * *
(Maiga Gómez)